La banda australiana desató una descarga de energía en Buenos Aires con shows arrolladores el 23 y 27 de marzo, frente a un público que vibró con cada clásico
Buenos Aires volvió a convertirse en la capital mundial del rock durante las noches del 23 y 27 de marzo de 2026, cuando AC/DC se presentó en el estadio de River Plate con dos conciertos que ya forman parte de la historia grande de la música en vivo en Argentina. Con localidades agotadas y una puesta en escena impactante, la banda liderada por Angus Young reafirmó su vigencia y su conexión única con el público local.
Desde temprano, miles de fanáticos coparon las inmediaciones del estadio Monumental, en una previa cargada de expectativa, remeras negras y clásicos coreados incluso antes de que comenzara el show. La liturgia del rock se vivió como una celebración colectiva que trascendió generaciones.

El primer acorde marcó el pulso de una noche electrizante. Con una lista de temas que recorrió toda su trayectoria, AC/DC apostó a lo seguro sin perder intensidad: riffs demoledores, solos incendiarios y una base rítmica precisa sostuvieron un espectáculo sin fisuras. Angus Young, incansable, volvió a ser el epicentro visual y musical, desplegando su habitual energía sobre el escenario.
El repertorio incluyó himnos inevitables que fueron coreados por todo el estadio, generando momentos de comunión absoluta entre banda y público. La potencia sonora, acompañada por un despliegue visual de luces, pantallas y efectos especiales, elevó la experiencia a niveles memorables.
La segunda fecha, el 27 de marzo, no solo igualó la intensidad de la primera, sino que la superó en emoción. Con un público aún más encendido, la banda redobló la apuesta y ofreció una performance sólida, confirmando que su fórmula sigue intacta: rock directo, sin concesiones y ejecutado con precisión quirúrgica.

Ambas noches dejaron en claro por qué AC/DC continúa siendo una de las bandas más influyentes del género. Lejos de depender de la nostalgia, el grupo demostró que su propuesta sigue siendo relevante, capaz de convocar multitudes y generar experiencias inolvidables.
El paso de AC/DC por River en 2026 no fue simplemente una serie de conciertos: fue una reafirmación de su legado y una prueba contundente de que el rock, cuando es auténtico, no conoce el paso del tiempo.

