La importancia de mantener limpias las cuadras
Con la llegada del otoño, la caída de hojas se intensifica y las veredas y calles requieren una mayor atención para mantenerse limpias. Se trata de una situación estacional que impacta en toda la Ciudad y que requiere del trabajo conjunto entre el servicio de higiene urbana y los vecinos.
Durante esta época, el servicio de barrido mecánico refuerza sus tareas habituales y se mantiene el barrido manual de calzadas y cordones, donde las hojas suelen acumularse con mayor frecuencia.
Al mismo tiempo, es importante recordar que la limpieza de las veredas es responsabilidad de cada vecino. Por eso, la manera en que se realiza esta tarea resulta fundamental para conservar las cuadras en buenas condiciones.
Cuando las hojas se dejan sueltas en la vía pública, pueden dispersarse con el viento, acumularse o bloquear desagües y alcantarillas, generando inconvenientes, especialmente durante los días de lluvia.
Desde el propio equipo de barrido de Cliba esta situación se vive con cierta frustración. “A veces terminamos de limpiar una cuadra y, al rato, vuelven a aparecer hojas en la calle. Entendemos que los vecinos y encargados quieren mantener su vereda prolija, pero si al barrer las hojas las tiran a la calzada, nuestro trabajo se pierde y la cuadra se ensucia otra vez”, cuenta Emanuel, barrendero de José Hernández y Virrey Vertiz en Belgrano.
Para evitar estas situaciones, se recomiendan algunas pautas simples:
- Barrer la vereda durante la mañana.
- Realizar el barrido desde el cordón hacia el frente.
- Recolectar y embolsar las hojas.
- Depositar las bolsas en el contenedor de la cuadra.
- No arrojar hojas a la calle, ya que pueden obstruir desagües.
- Estacionar a unos 20 cm del cordón para permitir el trabajo del barrendero.
Pequeñas acciones cotidianas hacen una gran diferencia. El servicio de higiene urbana trabaja todos los días, pero su efectividad se potencia cuando va acompañado del compromiso de los vecinos. Porque el otoño también forma parte de lo que hace única a la Ciudad: sus colores, la caída de las hojas y su paisaje cambiante. Disfrutar de esta época del año y, al mismo tiempo, cuidarla entre todos, es la mejor manera de mantener nuestras cuadras limpias y ordenadas.

