La norma también dispone la universalización y gratuidad de la oferta educativa desde los 45 días y promueve la expansión de las Escuelas Infantiles en toda la Ciudad
La educación inicial tendrá un nuevo punto de partida obligatorio en la Ciudad de Buenos Aires. La Legislatura porteña aprobó una ley que establece la obligatoriedad de la educación desde los 3 años, una medida que alcanza tanto al Estado como a las familias y que busca garantizar que todos los niños y niñas puedan acceder a una vacante y asistir al sistema educativo desde esa edad.
La iniciativa contó con el apoyo de todos los bloques políticos durante la sesión ordinaria y plantea, además de la obligatoriedad desde sala de 3, la universalización y gratuidad de la oferta educativa desde los 45 días de edad. El proyecto incorpora así dos conceptos que, aunque están relacionados, tienen alcances diferentes: la obligatoriedad y la universalización.
Qué significa la obligatoriedad desde los 3 años
A partir de la nueva norma, el Estado y las familias tendrán la responsabilidad de garantizar la asistencia de los niños y niñas a la educación inicial desde la sala de 3 años. Esto supone un cambio relevante para el sistema educativo porteño, ya que la asistencia deja de ser una posibilidad para convertirse en una instancia obligatoria dentro del recorrido educativo. Pero para que esa obligación pueda cumplirse, la Ciudad deberá contar con una cantidad suficiente de vacantes.
La ley también establece la universalización de la oferta educativa desde los 45 días de edad. En este punto aparece una diferencia fundamental. Mientras la obligatoriedad implica el deber del Estado y de las familias de asegurar la asistencia desde los 3 años, la universalización significa que toda familia que solicite una vacante en la educación pública debe poder acceder a ella. El objetivo es que la falta de lugares disponibles no se transforme en una barrera para el acceso a la educación inicial.
Escuelas Infantiles desde los 45 días
Otro de los puntos centrales de la nueva legislación es la promoción de una mayor oferta de Escuelas Infantiles, instituciones destinadas a recibir a niños y niñas desde los 45 días hasta los 5 años. La intención es ampliar esta red en distintos puntos de la Ciudad para reducir las diferencias existentes entre barrios y garantizar un acceso más equilibrado a la educación inicial. La expansión territorial de las Escuelas Infantiles apunta, de esta manera, a atender no solamente la demanda de vacantes sino también las brechas sociales, territoriales y de acceso que pueden condicionar las oportunidades educativas durante los primeros años de vida.
La aprobación de la ley abre una nueva etapa para la educación porteña. El reconocimiento del derecho y la obligatoriedad de la sala de 3 deberán estar acompañados por una capacidad real del sistema para absorber la demanda. El desafío será, por lo tanto, garantizar las vacantes suficientes, ampliar la infraestructura educativa y extender territorialmente la oferta de Escuelas Infantiles. Para las familias porteñas, el cambio tiene una consecuencia concreta: desde los 3 años, la educación inicial pasa a formar parte de una etapa obligatoria del sistema educativo, mientras que desde los 45 días se plantea el derecho a acceder a una oferta pública, gratuita y universal.
La nueva ley coloca así a la educación inicial en el centro de la agenda educativa de la Ciudad de Buenos Aires, con una discusión que excede las aulas: cuántas vacantes existen, dónde están disponibles y qué infraestructura necesita Buenos Aires para garantizar que ese derecho pueda cumplirse efectivamente en todos sus barrios.


