Catalina Serio: medallas, escuela y alto rendimiento en el corazón de Núñez

Catalina Serio una realidad del atletismo argentino y vecina de la Comuna 13
La joven ganó el oro en pentatlón moderno y la plata en relevos mixtos
Estudia en una escuela que funciona dentro del CeNARD y forma parte de BA DAR, el programa porteño que busca compatibilizar la formación académica con las exigencias del deporte competitivo

En Núñez, estudiar y entrenar no necesariamente son caminos separados. En el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), donde conviven la preparación de atletas de distintas disciplinas y una propuesta educativa para deportistas, Catalina Serio construye su futuro entre las aulas y la competencia.

Sus recientes logros, una medalla de oro en pentatlón moderno y otra de plata en relevos mixtos, reflejan el resultado de ese doble compromiso. Catalina es alumna de la Escuela de Educación Media N.º 3 del Distrito Escolar 10, que funciona dentro del predio del CeNARD. Allí puede continuar sus estudios secundarios mientras desarrolla su carrera deportiva, una combinación que exige organización, constancia y acompañamiento pedagógico.

Para los jóvenes que compiten en alto rendimiento, cumplir con los horarios escolares puede resultar complejo. Los entrenamientos, las concentraciones y los viajes para participar en torneos obligan a adaptar las rutinas y encontrar alternativas para que la educación no quede relegada. En ese contexto se inscribe BA DAR (Deportistas de Alto Rendimiento), el programa del Ministerio de Educación de la Ciudad que acompaña a estudiantes deportistas y busca que puedan sostener sus aprendizajes sin abandonar sus objetivos competitivos.

Durante una visita al CeNARD, Catalina compartió cómo organiza su rutina y los desafíos que implica combinar ambas actividades. El acompañamiento educativo constituye una herramienta para que pueda avanzar en la escuela al mismo tiempo que se prepara para nuevas competencias.

La experiencia de Catalina pone en primer plano una cuestión que trasciende sus medallas: la necesidad de que los jóvenes deportistas cuenten con condiciones que les permitan desarrollar su potencial sin resignar su formación académica. La ubicación de la escuela dentro del CeNARD acerca físicamente los dos ámbitos de su vida cotidiana. A esa integración se suma BA DAR, que busca contemplar las particularidades de las trayectorias deportivas y educativas.

Para Núñez, donde funciona este centro de referencia nacional, la historia también permite observar otra dimensión de su actividad: además de ser un espacio de entrenamiento y preparación de atletas, el CeNARD forma parte de un entorno en el que educación y deporte pueden avanzar juntos. Las medallas de Catalina son un logro personal, pero también ilustran el valor de generar condiciones para que el talento deportivo pueda crecer sin dejar de lado la escuela.

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