La Ciudad adhirió al nuevo régimen nacional de Revisiones Técnicas Obligatorias y avanza hacia un sistema desregulado donde talleres, concesionarias e importadores podrán ofrecer el servicio. Cambian los plazos y se abre la competencia de precios
La Verificación Técnica Vehicular (VTV) en la Ciudad de Buenos Aires inicia una nueva etapa. La Legislatura porteña aprobó la adhesión al nuevo sistema nacional de Revisiones Técnicas Obligatorias (RTO), una modificación que cambia la forma en que miles de automovilistas realizan el control periódico de sus vehículos.
El nuevo esquema, impulsado tras la reforma establecida por el Gobierno nacional, introduce una mayor apertura del servicio: las inspecciones ya no quedarán limitadas exclusivamente a las plantas habilitadas por la Ciudad, sino que podrán realizarse también en talleres mecánicos, concesionarias oficiales e importadores que cumplan con los requisitos técnicos establecidos.
La medida modifica la Ley 2.265 de la Ciudad y busca incorporar un modelo con mayor participación de prestadores privados, bajo un sistema de registro, fiscalización y control para garantizar que las revisiones mantengan los estándares de seguridad vial.
Uno de los principales cambios para los conductores porteños será el momento en que deberán realizar la primera revisión. Hasta ahora, la VTV debía hacerse a partir de los cuatro años de antigüedad del vehículo. Con la nueva normativa, ese plazo se extiende y la primera inspección podrá realizarse a los cinco años desde el patentamiento.
Luego, la vigencia continuará siendo de dos años hasta que el vehículo alcance los diez años de antigüedad. A partir de ese momento, la revisión pasará a ser anual.
La modificación también introduce un cambio clave: la eliminación de una tarifa oficial. A partir de la implementación del nuevo sistema, cada prestador podrá definir el valor del servicio, generando un escenario de competencia entre distintos operadores.

De esta manera, una concesionaria podría incorporar la revisión técnica dentro de un servicio de mantenimiento, mientras que un taller habilitado podrá ofrecerla como una prestación independiente.
Para formar parte del nuevo sistema, los establecimientos deberán inscribirse en un Registro Único de Talleres habilitados y contar con equipamiento, infraestructura y controles específicos que permitan garantizar una evaluación uniforme del estado de los vehículos.
Desde la Ciudad aclararon que la apertura del sistema tendrá una implementación progresiva y que los detalles operativos se conocerán una vez promulgada la norma. La puesta en marcha de los nuevos prestadores demandará un período de adecuación e inscripción.
El cambio también mantiene algunos beneficios vigentes: jubilados, pensionados, mayores de 65 años y personas con discapacidad que sean titulares de un vehículo continuarán exentos del pago de la revisión, bajo las condiciones establecidas.
La nueva VTV porteña representa así un cambio profundo en la relación entre el Estado, los prestadores y los conductores. El desafío será encontrar un equilibrio entre mayor accesibilidad, competencia y la necesidad de preservar un control técnico eficiente que contribuya a la seguridad vial en las calles de Buenos Aires.
Los controles del cumplimiento de la exigencia de circular con VTV al día los continuarán haciendo los Agentes de Tránsito de la Ciudad. Quienes no tengan la VTV serán multados por un monto de 400 UF ($379.996). En la ciudad de Buenos Aires, el valor de la UF es actualmente de $949,99.



