Comerciantes afectados, críticas técnicas y antecedentes cuestionados reavivan el debate en torno de la futura traza del Subte porteño
La futura línea F del Subte porteño, actualmente en etapa de planificación, generó cuestionamientos a partir del proyecto de expropiaciones presentado por el Ejecutico porteño para la construcción de accesos e instalaciones de estaciones.
El mismo envió a la Legislatura una iniciativa que prevé la expropiación de 12 inmuebles ubicados en distintos puntos de la traza proyectada, destinados a obras vinculadas a las estaciones Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Junín, Pueyrredón y Parque Las Heras. La propuesta se encuentra en debate parlamentario y forma parte del esquema general de desarrollo de la nueva línea.
Uno de los principales puntos de discusión se centra en el Mercado San Cristóbal, ubicado en Av. Entre Ríos 752, donde se prevé la construcción del acceso a la futura estación Chile. Comerciantes del predio expresaron su rechazo a la iniciativa, al considerar que la expropiación total afectaría la continuidad de la actividad comercial en el lugar.
El inmueble, de valor histórico y arquitectónico, funciona desde hace décadas y atraviesa además una situación judicial y administrativa previa. En este marco, desde el Gobierno porteño se señaló que el objetivo del proyecto es integrar el edificio a la infraestructura del subte y avanzar en su puesta en valor, aunque la medida continúa generando reparos entre los afectados.

Otro punto incluido en el proyecto es el edificio ubicado en la esquina de Callao y Corrientes, donde actualmente funciona la librería y disquería Zivals. Si bien autoridades del área de infraestructura señalaron la posibilidad de que el comercio continúe operando, la iniciativa legislativa contempla la expropiación total del inmueble.
El plan también incluye otras propiedades en distintos sectores de la traza, entre ellas inmuebles ubicados sobre la calle Cochabamba y en Av. Las Heras, que han sido objeto de observaciones respecto de su necesidad dentro del esquema general de la obra. En algunos casos, se plantea que existirían alternativas de emplazamiento en terrenos ya bajo dominio estatal.
La discusión se da en paralelo a la postergación de la licitación de la obra, prevista ahora para julio, y reaviva el debate sobre los criterios de planificación urbana y la utilización de predios privados en proyectos de infraestructura de gran escala. Mientras avanza el tratamiento legislativo, las expropiaciones previstas para la línea F se consolidan como uno de los primeros puntos de discusión en torno a una obra que, aunque aún no comenzó, ya se encuentra en el centro de la agenda pública.
P.D: El Gobierno de la Ciudad reprogramó la apertura de sobres de la licitación para las obras de la línea F, que estaba prevista para este mes: ahora será el 14 de julio. La decisión obedece al pedido de algunas de las firmas interesadas, que reclaman “una definición precisa del alcance de la licitación […] para poder estimar las cantidades de obra a ejecutar”. En paralelo, la Ciudad presentó un proyecto de endeudamiento para financiar la obra y otro para expropiar inmuebles necesarios para el proyecto. Además, licitaron la reorganización del Centro de Trasbordo de Constitución.


